Encías y periodoncia en Pozuelo de Alarcón

Las encías son el cimiento de los dientes y, cuando enferman, lo hacen sin doler. Revisarlas a tiempo es la forma más eficaz de conservar la dentadura.

Cuándo hay que tratarlas

Señales que conviene no dejar pasar

La enfermedad de las encías avanza despacio y con pocos síntomas, de modo que cuando se nota ya ha causado parte del daño. Se detecta con una exploración sencilla y, tratada a tiempo, se detiene.

Me sangran las encías al cepillarme

Tratamiento de la gingivitis. El sangrado es el primer aviso y casi nunca es normal. En esta fase la inflamación afecta solo a la encía y se resuelve con una limpieza profesional y una técnica de cepillado adaptada, antes de que llegue a perderse hueso.

Noto los dientes más largos o tengo mal aliento

Tratamiento periodontal. Cuando la inflamación progresa se forman bolsas entre el diente y la encía en las que se acumulan bacterias. El raspado y alisado radicular limpia esas zonas en profundidad y frena el avance de la enfermedad.

Se me mueve algún diente

Periodontitis avanzada. La movilidad indica que el hueso que sujeta el diente ha disminuido. Estudiamos pieza a pieza cuáles se pueden conservar y con qué tratamiento, y establecemos un plan de mantenimiento para proteger el resto de la boca.

Cómo lo hacemos

Un tratamiento por fases, con revisión en cada una

La periodoncia no se resuelve en una sola sesión ni termina cuando se retira el sarro. Es un tratamiento con fases medibles: exploramos, tratamos, comprobamos el resultado y establecemos un mantenimiento.

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Estudio periodontal

Medimos la profundidad de la encía diente a diente y realizamos las radiografías necesarias para valorar el hueso. Con esos datos elaboramos el registro que nos permitirá comparar tu evolución en las revisiones siguientes.

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Raspado y alisado radicular

Limpiamos en profundidad la superficie de la raíz, por debajo de la encía, donde el cepillo no llega. Se realiza con anestesia local y por cuadrantes, de manera que cada cita resulte más breve y cómoda.

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Reevaluación

Unas semanas después volvemos a medir para comprobar cómo han respondido las encías. Si alguna zona no ha mejorado lo suficiente, la tratamos de nuevo antes de pasar a la fase de mantenimiento.

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Mantenimiento periodontal

Fijamos revisiones periódicas, habitualmente cada tres o seis meses según el caso. Ese seguimiento es lo que impide que la enfermedad vuelva a activarse y lo que conserva el resultado a largo plazo.

Prevención

La higiene profesional no es solo estética

Una limpieza periódica retira la placa y el sarro que el cepillado diario no alcanza, y es la medida más sencilla para evitar que la encía se inflame.

En la misma sesión revisamos tu técnica de cepillado y te indicamos los complementos que realmente necesitas, ya sea seda, cepillos interproximales o irrigador, según cómo sean tus dientes. La mayor parte de los problemas de encías se evita en casa, y nuestro trabajo es que sepas exactamente cómo hacerlo.

Revisión de las encías con instrumental de periodoncia

Cómo trabajamos

Las encías sostienen todo lo demás

Ningún tratamiento se sostiene sobre una encía enferma: ni un implante, ni una corona, ni una ortodoncia. Por eso la salud periodontal es lo primero que revisamos y lo que seguimos controlando después.

  • Exploración periodontal completa en la primera visita
  • Registro de medidas para valorar la evolución con datos
  • Tratamiento por cuadrantes y con anestesia local
  • Reevaluación antes de dar el tratamiento por terminado
  • Revisiones de mantenimiento programadas

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan sobre las encías

No lo es. Una encía sana no sangra al cepillarse ni al pasar la seda. El sangrado indica inflamación, y una inflamación mantenida acaba afectando al hueso que sujeta el diente. Si te ocurre con frecuencia conviene revisarlo, aunque no tengas ninguna molestia.

La enfermedad se detiene y la inflamación desaparece, pero el hueso que ya se ha perdido no se recupera por sí solo. Por eso hablamos de controlar la periodontitis: con el tratamiento adecuado y las revisiones de mantenimiento la situación se estabiliza y los dientes se conservan muchos años.

Se realiza con anestesia local, de modo que durante la sesión no se siente dolor. Después puede aparecer sensibilidad al frío durante unos días, que se controla con las indicaciones que te damos. Trabajamos por cuadrantes precisamente para que cada cita sea más corta y la recuperación más cómoda.

Depende de cada boca. En una persona sin problemas de encías suele bastar una al año; si has tenido periodontitis, el intervalo se acorta a tres o seis meses. Esa frecuencia no es una recomendación general: la fijamos a partir de tus medidas periodontales y la revisamos con el tiempo.

Sí, siempre que la enfermedad esté controlada antes de la cirugía y se mantengan después las revisiones. Colocar un implante sobre una encía inflamada compromete el resultado, así que primero estabilizamos la situación periodontal y después planificamos el implante.

Existe una predisposición genética que hace que algunas personas desarrollen periodontitis con más facilidad, incluso cuidándose. Eso no significa que sea inevitable: conocer ese antecedente familiar nos permite revisarte con más frecuencia y actuar antes de que se produzca daño.

Si te sangran las encías, no esperes a que duela

Una exploración periodontal es rápida y te dice con precisión en qué punto estás. Pide tu primera visita y valoramos el estado de tus encías.